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Desde el 3 de diciembre de 2025 el PACTO HISTÓRICO dejó de ser una coalición de partidos (POLO, UP, PC, COLOMBIA HUMANA) y empezó a ser un partido político independiente, con su propia personería jurídica, en el que los antiguos partidos que lo conformaron como coalición desaparecen y se fusionan en un único partido, materializándose así una idea de Gustavo Petro.
Hoy ese nuevo partido está en construcción y se requiere hacerlo un instrumento moderno, democrático e incluyente en el que se posibilite la participación de todos y todas en la toma de decisiones y en el que las voces y opiniones ciudadanas sean tenidos en cuenta y sean los marquen decisiones y derroteros.
Paradójica y lastimosamente el respaldo en las urnas de millones de colombianos no tiene expresión similar actual en el número de afiliados con el que cuentan los partidos fundantes.
Se requiere por tanto, en la perspectiva de hacer del PACTO HISTÓRICO no sólo un fenómeno electoral exitoso, basado en simpatías y por tanto susceptible de desvanecerse como otras experiencias recientes, un partido poderoso con millones de afiliados debídamente carnetizados, con una primera y urgente tarea inmediata: Elegir en primera y única vuelta a IVÁN CEPEDA CASTRO como presidente y a AIDA QUILCUÉ como fórmula vicepresidencial.
Desde luego en un partido de esta naturaleza existirán tendencias y matices y a la par de los partidos originarios, transformados en tendencias, nuevas estructuras emergerán legítimamente sin que ello signifique socavar o amenazar la unidad sino antes bien fortalecerla desde el reconocimiento y connivencia en una diversidad enriquecedora que impida la imposición y hegemonía de unos sobre otros o la peligrosa homogenización del pensamiento.
NI UN PASO ATRÁS es una de esas nuevas expresiones y tendencias de pensamiento al interior del PACTO HISTÓRICO promovida por la hoy senadora CAROLINA CORCHO MEJÍA, quien desde su convicción democrática, coincidente con la del presidente, fue la artífice a través de acciones jurídicas que se materializaran ideas como la de que el PACTO debía dar representación igualitaria a las mujeres en sus listas a corporaciones públicas (listas paritarias o cremallera) y que en la confección de las mismas se anulara la dedocracia (designación por amiguismo) y se impusiera la democracia (selección por consulta popular).
A diferencia de los partidos fundantes con estructuras o tendencias ya formadas, NI UN PASO ATRÁS está, como el PACTO HISTÓRICO mismo, en construcción y en la búsqueda de mujeres y hombres del común que se identifiquen con criterios de organización de las ciudadanías libres, en nuevos espacios democraticos, donde ejerzan su libertad y se sientan protagonistas de la historia por escribirse y con posibilidades reales de ser reconocidos y aportar a la construcción de un nuevo país y, por supuesto, de nuevas formas de hacer política y relacionarse.
En este contexto, no pretendemos disputar la militancia de las estructuras ya existentes, integradas por no más de 500 mil ciudadanos, sino de ir al encuentro de esos millones de ciudadanos que sólo acuden a votar, para mostrarles la importancia de estar organizados en estructuras flexibles y lo más horizontales posibles (docentes, médicos, enfermeras, mujeres, trabajadores de la cultura, profesionales, emeados y desempleados, usuarios de servicios públicos, campesinos, jóvenes, estudiantes, amas de casa, etc) en la perspectiva de unificadamente lograr que el Estado respete sus intereses y materialice o haga realidad sus expectativas y reivindicaciones.
Creemos firmemente en una nueva política en la que se perciba al otro como compañero, hermano y amigo de una causa común y no como enemigo. En la que no haya cabida para la intriga, para la disociación ni para pretender anular a otros desde el codazo y la zancadilla. Nuestra filosofía pretende ser la del UBUNTU (soy no como individualidad sino como parte de un colectivo) en el que el SOMOS siempre será más importante que el SOY